| ¿No huele esto a chamusquina? | |
El idilio llega a su finZapatero se enfrenta a las primeras protestas en la calle de UGT y CC OO por su propuesta de elevar dos años la edad de jubilación. El enfrentamiento amenaza con condicionar la reforma laboral
El escenario sindical se ha trasladado en pocos días de los elegantes salones de Moncloa al asfalto invernal de las ciudades. El pasado 5 de febrero, UGT y Comisiones Obreras celebraban desde el palacio presidencial el boceto de reforma laboral que les había entregado José Luis Rodríguez Zapatero. Una semana después, las mismas organizaciones convocaban manifestaciones en las principales ciudades del país para protestar contra la intención del Gobierno de retrasar la edad de jubilación. De un viernes para otro, la sintonía exhibida desde que Zapatero llegó al poder se ha quebrado para dar paso a una mayor agresividad. Sigue en elpais.com |
